Hasta Que El Sol Se Apague (Carroña Sharong) - Reseña
Una hoja en blanco, un lienzo y un par de pinceles, un rollo de fotos sin usar, cuerdas recién compradas para un instrumento a estrenar…
Son señales de un comienzo, de algo que no sabemos como va a
terminar (si es que empieza, claro), son señales de que estamos frente al
diamante en bruto antes de ser moldeado y puesto ante la presión de miles de
ojos.
Bajo este concepto se pueden abarcar muchos temas, pero
quiero hacer hincapié en algo muy puntual en esta ocasión: La música.
Este maravilloso arte nos permite apreciar y combinar con
distintas expresiones, haciéndolo uno de los mas ricos en su especie y, porque no, el más subestimado a la vez.
No obstante, las personas han decidido seguir compartiendo este ritual durante millones de años y hacerlo de forma masiva hasta
convertirlo en algo más para vender.
Este último punto nos lleva a la mente algo muy concreto:
compramos CDs, vinilos, cassettes, remeras de bandas, calcos, posters, entradas
para recitales… Todo se volvió tangible y, de algún modo, vacío.
Pero este texto no tiene como fin criticar a la gran y
marketinera industria de la música, sino que se quiere compartir sobre el
contenido que tienen ese conjunto de temas seleccionados para darse a conocer
ante el mundo: Los álbumes.
Sin divagar mucho más, con esto quiero decir que este
espacio va a ser dedicado a dar una reseña sobre aquellos álbumes que se han
vuelto indispensables en el día a día para alguien que esta la mayor parte del
tiempo intentando conseguir endulzar los oídos con algo nuevo.
Si el texto comienza a ser aburrido, la mejor forma de comprenderlo es poniéndole “play” al reproductor.
Es difícil comenzar a escribir sobre un álbum que cala profundo en unx, pero
voy a intentar ser mas objetivo que otras veces donde ya he hablado sobre este
trio formado por Gera Campero, Migue Cuccurullo y Pablo Diaz
Ogni.
Si hay algo que cuesta en estos tiempos es justamente cerrar
un álbum y que cuadre por todos lados, mucho más difícil es hacerlo y que el
concepto, los mensajes y el arte del mismo englobe a toda la obra… Sin embargo,
en “Hasta Que El Sol Se Apague” se puede ver como todas estas cosas
juntas dan un buen fruto, entendiendo enteramente el propósito de lograr los 10
temas que conforman el álbum.
Editado en 2016 y presentado en 2018, este álbum logró
captar la atención de la escena local y también de algunos medios quienes
ayudaron a que el grupo crezca bastante y comiencen a ser más conocidos.
Sin dar mas vueltas, al darle play al disco se puede
apreciar una intro llamada “Pretérito”
seguida de “Tarde”, lo cual conforma una dupla excelente para dar el pie
inicial definiendo un poco el sonido que vamos a escuchar durante los casi 50
minutos que dura el álbum.
En este tema podemos escuchar sobre la falsedad, el egoísmo
y el darse cuenta a tiempo (o a veces tarde) de a quienes tenes al lado.
“Agorafobia” abre el tercer tema con un riff de
guitarra bastante denso y pesado, de esos que te hacen agitar la cabeza sin
importar donde estas, invadiéndolo luego todo el peso de los graves y los
parches para complementar ese sonido explosivo.
Acá escuchamos cosas como el paso del tiempo, el estado
inmóvil en el que nos dejan algunas situaciones viendo como pasa todo delante
de nuestros ojos, estar al borde de la muerte y llegar al punto que el exceso
nos maneja la vida, volcarse a la fe cuando no hay otra escapatoria…
“¿Sabes que es
lo peor? Que nada podés hacer, tu vida se consume y nada podés hacer.”
El final instrumental que comienza con otro riff denso (esta
vez de bajo), casi haciendo alusión a la muerte misma, se convierte en caos
progresivamente dando pie al siguiente tema que resulta sinónimo de lo que
acabamos de escuchar.
Y así llega “Ultimo En La Tierra”, mi tema favorito
por excelencia del álbum, con un sonido muy Alice In Chains, con armonías
preciosas y oscuras hablando sobre la distopia y el desorden al que nos va a
llevar todos los males que venimos arrastrando como seres humanos contra la
naturaleza, logrando así ese contraste tan genial que te deja la cabeza con
ganas de más cosas así.
Con melodías casi oriundas de la India, comienza “Noveno Día”
con un mensaje muy claro: Dios es una multinacional y lo único que quiere es
facturar sin velar por sus seguidores, esto fue así siempre y no fue obra de él…
Justamente porque nunca existió.
Es una fuerte crítica a las religiones y las injusticias que
estas llevan bajo sus lemas y mandamientos que contradicen a otros mandamientos
(gracias Matt Groening).
“Dios no renuncio, nunca existió…”
Luego de este mensaje de protesta comienza un arpegio de
guitarra y, con él, uno de los mejores temas que jamás escuche en mi vida (el
cual tiene el mejor video lanzado en 2018, sin exagerar).
“Diciembre” es esa carta de amor prendida fuego luego
de haberla llorado las mil y una noches antes de decirle ‘hasta nunca’ y sanar
todas las heridas para seguir adelante.
Uno de los temas más fuertes que tiene el álbum, lo escucho
muy sentido cada vez que suena y es inevitable imaginar miles de situaciones de
amores no correspondidos o cuestiones similares, logra su cometido metiéndonos
esa sensación en la mente y lo cierra uno de los solos más preciosos de Javier Fernández (guitarrista fundador y quién grabó el disvo)
junto a la voz de Gera calmando la situación.
El numero 7 es uno de esos a los que llaman místicos, y no
por nada en este lugar se encuentra “Yo” que tiene unas rítmicas
hipnotizantes por parte de Migue y esas voces octavadas diciéndote que
el único enemigo al que tenemos que enfrentar es a uno mismo.
“¿Quién sos? ¿Que ves?” es la frase que se
repite como pregunta y respuesta en un eco al final del tema, haciendo esa
alusión a la lucha interna con eso que ya conocemos muy bien.
Acercándonos al final nos pega en la cara uno de los temas más
pesados y con ambiente a pantano (literal se siente así, es tan denso que se
siente casi la dificultad de caminar) que tiene el álbum.
En este caso, “Zapping” es una fuerte crítica a los medios de
comunicación, manipulación de información y métodos de inculcar creencias en la
mente de quienes están más inmunes ante todo lo que se encuentra en la caja
boba diariamente.
Acá podemos escuchar un muy buen ejemplo de influencia en Alice
In Chains, más que nada en la época con Will DuVall… Esto no
significa que los acuse de plagio, al contrario, me hace admirarlos mucho más
porque se nota como utilizan los recursos que fueron juntando durante el tiempo
que estuvieron consumiendo música de otrxs artistas.
Como contraste al tema anterior aparece “Muéstrame Las
Garras” con un sonido un poco más acústico y enseñándonos a afrontar esos
miedos, aunque los veamos con todas las de perder.
A veces lo que vemos es realmente lo que es, quizás aun
cuando más lo dudamos.
Aunque también lo puedo interpretar como ese baile entre dos
personas que están buscando ese momento de conexión, sin que ninguno sepa que
el/la otrx está pasando por la misma situación.
Luego de esto, con un bajo fuzzeado seguido de un detonante
acople de toda la banda, llega “Renacer” cerrando los 10 temas que tiene
este hermoso álbum.
Invitándonos a dejar atrás todo eso que nos hizo mal,
aquellos tormentos ajenos a nuestras decisiones pero que nos afectaron
directamente… Básicamente
“¡Matar a las sombras es renacer!”
Con este tema, cada vez que suena en vivo, la banda se da un
aire de improvisación muy importante en el cual queda más que claro (por si
antes no lo habían notado) que la química entre estas tres personas es algo que
abunda sobremanera, haciendo de cada momento musical un deleite para los oídos.
¿Querés escuchar el disco completo? Hacé click acá:


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